Mostrando entradas con la etiqueta Retrato 1985. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Retrato 1985. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de agosto de 2011

EL PLACERO


Lleva una bufanda a cuadros enrollada en el cuello y unos zapatones gastados y descoloridos. Faltos de betún y de cuero, también.
Por debajo de su gorra asoman mechones grisáceos de cabellos que en un tiempo fueron rubios como sus anchos bigotes.
Es alto, fuerte y todavía erguido. De anchas espaldas.
Los años pasaron sobre él y dejaron su marca, con las profundas arrugas que cruzan sus mejillas y su frente.
Las manos, de dedos largos y nudosos, suelen detenerse a acariciar alguna cabecita morena que se pone a su alcance, cuando le piden que les alcance la pelota.
Esas mismas manos que, paciente pero metódicamente, barren las veredas de la plaza con una enorme hoja de palmera o trasplanta sabiamente retoños en los canteros y, a veces, vuelve a colocar, con inmensa ternura, algún nido de pajarillos que el viento tempentuoso ha tirado al suelo.
Al atardecer se aleja tarareando una vieja melodía de su patria natal y lejana.