domingo, 3 de febrero de 2008

PRIMER - MUNDO - TERCER



Estuve leyendo un artículo muy interesante sobre las características de los alemanes (que coincide plenamente con lo que he oído contar a personas que han visitado o vivido en Alemania).


Ellos son muy formales en las relaciones interpersonales, en particular ante personas de prestigio o de edad, las bromas groseras y el lenguaje desbocado son totalmente reprobados. El "tú" es usado sólo entre los amigos íntimos y es la persona de mayor edad y la más importante la que debe tomar la iniciativa de tutear.


En el trabajo los hombres usan saco y corbata y las mujeres tailleur o pantalones.


Aman la precisión en las cifras, en los horarios, la disciplina y la obediencia a las leyes. Y no tiran basuras en la calle.


A nosotros, los argentinos, todo esto nos puede parecer formal, aburrido, perimido, superado. Nosotros somos expresivos, liberados, desectructurados. Nosotros tuteamos a todo el mundo (el "usted" ha desaparecido de nuestro vocabulario): desde el niño en la escuela para dirigirse al portero, a la maestra o la directora hasta la empleada bancaria que acaba de terminar el secundario, para dirigirse a un cliente, señor mayor.


Nosotros hemos reemplazado el riquísimo vocabulario castellano por el "re". Y las groserías nos caracterizan desde la conversación familiar a la TV (corren los e-mail con las caracterísicas propias del hablar argentino festejando su reducción a la mínima expresión: "culo", "mierda", "boludo")


Nosotros nos hemos liberado hasta el extremo que la indumentaria propia de la playa o pileta (ojotas, bermudas, musculosas) las usamos para pasear por el centro un domingo a la tarde, lo mismo que para ir al supermercado ¡y hasta para entrar a la iglesia!


Jamás nuestras reuniones comienzan a la hora señalada. Estamos en 1º lugar en cuanto a los accidentes de tránsito, porque ¿ quién va a respetar sus leyes?


Nosotros tiramos todo en el suelo: en la calle, el club, la escuela, etc; escribimos las paredes, las columnas, ¡y hasta las piedras de las sierras donde vamos de vacaciones!


Y la lista podría continuar por varias páginas.....


Ahora bien. Los trenes alemanes funcionan a la perfección. No tienen problemas con la energía, el agua, el gas, las comunicaciones.....


En fin, la precisión y el formalismo se dan también en todos los servicio y ámbitos, y tienen una calidad de vida que nosotros ni nos podemos imaginar.


Porque nuestra informalidad la vemos a diario con los cortes de energía, la falta de agua, de gas, la basura amontonada en nuestros ámbitos públicos, en los trenes que no funcionan (donde hay trenes, claro), los aviones no despegan, los piquetes, los reclamos diarios de "tal o cual", la lucha permanente por conseguir justicia, un pequeño beneficio, las escuelas que no están en condiciones de albergar alumnos, los "niños cartoneros" ¿continúo con la lista?. Los argentinos las "sufrimos" a diairo.


No es que yo ame o admire a los alemanes (hablo de actitudes como sociedad), solamente saco como conclusión que ellos, los formales alemanes, viven en el primer mundo.


Nosostros, los liberados argentinos, en el tercer mundo.

miércoles, 30 de enero de 2008

AMOR


Amor.

He aquí una palabra tan USADA y que tiene una profundidad insondable y una dimensión inconmensurable.

Es una palabra RUMOROSA. Porque ante la sola mención del amado, comienza a sonar a nuestro alrededor como un aleteo que nos alborota.

Es una palabra ALEGRE. Porque llamar al amado "amor" es como hacer sonar miles de campanillas en su interior.

Es una palabra FRESCA. Porque nos vuela el pensamiento hacia el amado como un abrir de ventanas en primavera para que nos inunde la brisa cargada de aroma a hierbas nuevas.

Es una palabra FUERTE. Porque la mirada del amado fija en su amor es tan imperiosa que es imposible separarse de la fuerza de su energía.

Es una palabra CALIDA. Porque la presencia del amado nos enciende la vida, como el abrazo del fuego en la zarza, rodeándola y transformándola, sin consumirla.

Es una palabra VIVA. Porque vivirla exige la donación completa al amado y solo se alcanza la felicidad cuando se lo hace feliz a él.

martes, 29 de enero de 2008

ESPERA


Señor, a mi me lo diste todo. Todo tu amor.

Estoy dentro de Ti. Soy sólo tuya.

Nada puedo pedir, porque todo lo tengo.

Lo he descubierto hace mucho.

Lo he aceptado recién ahora.

Y aquí estoy, en esta dulce espera

sin tiempo,

en este deslizarse armonioso de los días

de este espacio sin fronteras,

para ser y hacer lo que Tú quieras.

sábado, 26 de enero de 2008

SOLSTICIO DE INVIERNO PARA EL HEMISFERIO SUR



Pero... ¿qué importancia puede tener la inclinación de la tierra sobre su eje, hoy?... ¿o su posición en la órbita anual alrededor del sol?

Importa sí, que el sol no se ha asomado ni un solo instante, en todo el día, en este cielo plomizo que nos amenazó constantemente con su frío y su opacidad.

Importa sí, que los blancos hilos pegajosos se estiraran, bajaran hasta la tierra, lo humedeciesen todo y quisieran confundirnos con su indolencia.

Importa sí, el viento frío que nos acarició el rostro, nos llenó los ojos de lágrimas, intentó quitarnos el abrigo para mordernos la carne luchando con nuestra resistencia.

Importa sí, el gris que se nos metió por las pupilas, intentando, inútilmente, llegar a nuestras almas, para desmoralizarnos y abatirnos.

Importa sí ... ¿sabés por qué importa? Porque el día estuvo así, porque duele tu ausencia, amor.

DOMINGO POR LA MAÑANA




Arriba, una inmensa campana azul.


Abajo, un ancho pañuelo verde.


Y en medio, yo. Con un corazón que galopa de amor.




Arriba, una medalla amarilla, imponente, que nos ciega con su luz, inundándolo todo de brillo y claridad.


Abajo, la vida se ha despertado y comienza a bullir en movimientos, sonrisas, miradas.


Y en el medio, yo. Con este fuego interno que me consume, que me inmola en quietud externa, pero que me lleva, con el alma, a buscar nuevos horizontes.




Arriba, el aire cuaja en cubitos transparentes y sólidos de frío.


Abajo, las casas alzan sus párpados, encendiendo el fuego, y desprenden un airecillo a tostadas recién hechas y manteca, que va a enredarse en los árboles, los techos bajos, alguna antena...


Y en medio, yo. Con una canción en el pecho, esta sonrisa que ya no puedo ocultar y un brillo nuevo en los ojos, porque dentro de un momento voy a encontrarme con el amor.

ODA A LA PRIMAVERA

Primavera que vienes galopando

con unos piececitos desnudos sobre la arena tibia

y la sangre apurada en las venas,

respirando a flor de piel.

Los durazneros que estallan

violentamente color rosa

y que aceleran los latidos adolescentes,

bajo un diáfano azul

de mil estrellas de ilusión,

canto de amor

y verdes praderas de juventud.



Primavera, que te metes bajo la piel,

encendiéndola,

que renuevas las células gastadas del invierno

y haces sentir tu ligereza

en los talles finos de las muchachas,

en los cabellos alborotados

reflejando un sol más limpio

y en la risa contagiosa

de ser jóvenes.



Primavera, que vivificas

el aire, el sol, el verde y el cielo,

y la gente y los pájaros,

la vida... y el amor,

en éste, tu nuevo nacimiento,

al extender tu mano hacia nosotros,

no dejes un solo rincón,

un solo camino, una sola flor;

no dejes una sola esperanza,

un solo niño, un solo cariño;

no dejes una sola madre, un solo hijo,

un solo proyecto, una sola ilusión,

sin alimentar con la tibieza de tu amor.

Y YO ME IRE


Y yo me iré

y los pájaros se quedarán cantando,

y el árbol verde en mi ventana,

y el pozo blanco en el patio,

y el cielo azul plácido.

Se morirán aquellos que me aman

y el pueblo se hará cada año

en el recuerdo azul

de mi cuarto querido

y yo me iré, solo,

sin hogar,

sin pozo blanco, sin cielo azul plácido,

y yo me iré

y los pájaros se quedarán cantando.


Omar



CONTESTACION A TU POESIA



Los pájaros siempre cantan.

Los árboles siempre reverdecen

después del crudo invierno.

Y el cielo adquiere su mejor azul,

una vez pasada la tormenta.


Pero tal vez tú puedas trabajar fuerte

y hacer que el pozo blanco

te lo devuelva con las flores de la vida.

Y el estudio constante te permita

conocer al Supremo, y entonces

desde la ventana de tu cuarto querido

puedas abrazar al mundo.


Y tal vez puedas amar tanto

a aquellos que te aman

que en ti no se morirán nunca

y te acompañarán por la vida,

y los verás en otras vidas;

tal vez en el nuevo hogar que formes

y en los habitantes de otro pueblo.


Tal vez tú quieras hacerte

un peregrino solitario.

Pero tal vez puedas encontrarte

y encontrarlo a EL,

y entonces ya no te irás.


Alis