Llegaron al poder con las manos sucias, que usaron cual tentáculos para apoderarse de propiedades de ciudadanos empobrecidos y haciendo oscuras transacciones con las tierras vírgenes que trocaron luego con exuberantes y demoledoras edificaciones, rebuscadas, como todas las que surgen de quien se arrastra por el barro y necesita el oropel, las luces y la falsedad del brillo y la opulencia para tapar tanta basura.
Así como el pulpo divide las aguas con sus tentáculos a su paso para avanzar, instalaron la confrontación y la división: el que estaba enfrente se unía a su avance constante, enroscado en algunos de sus brazos, o sucumbía inexorablemente en las profundidades del abismo después de haber sido asfixiados.
Como su vida surgió de las profundidades oscuras, donde no llega nunca la luz, no podían sembrar valores, ni coherencia, ni rectitud, ni dignidad, ni justicia.
Construyeron un relato falso, cazabobos y loboterapizante con el que fueron transformando a la sociedad en un guiñapo de autómatas, entretenidos delante del televisor mirando fútbol o lolas al aire. Fomentaron el revanchismo, el odio, el rencor y el enfrentamiento.
Engendraron violencia y todo se volvió violencia.
La destrucción fue masivamente efectiva.
Queda una nación desvastada.
Algún técnico, con poder, la podrá recuperar de su crisis económica.
De la otra, NO hay retorno.
COMENTARIO : 1- 04 - 14
Acompaño el comentario con una pintura al óleo, también de mi autoría, con el mismo título.
La pintura es del año 2010.
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